POBREZA ENERGÉTICA

Nuestros servicios:

  • Plan Integral para combatir la Pobreza Energética
  • Auditoría e Intervención en hogares vulnerables
  • Empoderamiento y alfabetización energética
  • Optimización de recursos de Administraciones Públicas
    y organizaciones del tercer sector

 

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La pobreza energética es la incapacidad de un hogar de satisfacer una cantidad mínima de servicios de la energía para sus necesidades básicas, como mantener la vivienda en unas condiciones de climatización adecuadas para la salud (18 a 21oC en invierno y 25oC en verano, según los criterios de la Organización Mundial de la Salud).

Comúnmente, la pobreza energética se produce ligada a la combinación de tres factores a escala de hogar:

3 razones

UN ELEVADO PRECIO DE LA ENERGÍA

En el periodo 2005-2015 el precio de la energía eléctrica ha subido un 76% para el usuario medio de la tarifa PVPC (FACUA, 2015), siendo España el 4º país de la UE con el coste de la energía más caro (ACA, 2016), por detrás de Dinamarca, Alemania e Irlanda (países con rentas mínimas muy superiores a la española). Algo similar sucede en el caso del gas, en el que el incremento entre 2008 y 2014 ha sido del 72%, tendiendo España el 3er recibo más caro de la UE, solo por detrás de Suecia y Portugal.

BAJOS INGRESOS DEL HOGAR

En la última década, al incremento de los costes de suministro, tanto de la electricidad como del gas, se ha sumado una crisis económica de gran magnitud en el país, que ha provocado un descenso generalizado de los ingresos en los hogares españoles. Esto ha supuesto que el porcentaje de ingresos destinado al pago de las facturas energéticas se haya incrementado, llegando, en las situaciones más desfavorables, a tener que priorizar otros gastos, como los de alimentación, con los consiguientes retrasos en el pago de estas facturas. Si esta situación se prorroga en el tiempo puede suponer la interrupción de los suministros.

UNA CALIDAD INSUFICIENTE DE LA VIVIENDA

La burbuja inmobiliaria, que se inició en la década de los 90 en España, supuso la construcción de miles de viviendas sin considerar ningún criterio de eficiencia energética en la construcción de las mismas. En esos años, y en los anteriores, el precio de la energía no suponía un elemento de preocupación entre la población y no era común considerar un criterio de eficiencia a la hora de comprar o alquilar una vivienda. No fue hasta el año 2006, en que se aprobó un nuevo Código Técnico de la Edificación (CTE), en que empezaron a considerarse estos aspectos. El aislamiento deficiente de muchas de las viviendas conlleva un gasto mayor de energía en el hogar que no siempre puede ser afrontado condenando a situaciones de vulnerabilidad energética a las familias que los habitan.


Como consecuencia de esta situación, los indicadores señalan que una parte significativa de los hogares españoles experimentan condiciones asociadas a la pobreza energética.

En concreto, según datos del estudio “Pobreza, vulnerabilidad y desigualdad energética. Nuevos enfoques de análisis (ACA, 2016), en España:

5.1 millones de personas (el 11.1% de los hogares) son incapaces de mantener su vivienda a una temperatura adecuada durante la estación fría.

4.2 millones de personas (el 8% de los hogares) declaraba tener retrasos en el pago de las facturas de la vivienda incluyendo las de energía doméstica.

⇒ 6,7 millones de personas (el 15% de los hogares) destinaban más del 10% de sus ingresos anuales a la compra de energía para la vivienda.

Además, según diferentes estudios, la pobreza energética está relacionada con una mayor prevalencia de ciertas enfermedades (Morrison y Shortt, 2008; Roberts, 2008) que afecta más intensamente a poblaciones vulnerables como son las personas ancianas y los/as niños/as (Pronczuk de Garbino, 2004; Howieson, 2005; Liddell y Morris, 2010).

En concreto, una revisión de la evidencia científica llevada a cabo en el Reino Unido (Marmot Review Team, 2011) concluyó que:

  Vivir en una casa con temperaturas inadecuadas afecta al progreso escolar y al bienestar y resiliencia emocional de los/as niños/as y dobla la probabilidad de que éstos sufran problemas respiratorios. Para la población infantil de más corta edad se han detectado también problemas para ganar peso en los primeros años de vida, mayores tasas de admisiones hospitalarias y mayor incidencia y severidad de síntomas asmáticos.

Hay evidencia del efecto de la pobreza energética en la salud mental de adolescentes. La probabilidad de sufrir problemas mentales de algún tipo entre adolescentes que viven en una vivienda con temperaturas inadecuadas es de más del 25%, mientras que para adolescentes de hogares que no experimentan esta problemática es del 5%.

Tener que destinar un porcentaje elevado de los ingresos a pagar las facturas de la energía afecta también negativamente a la dieta de las familias ya que reduce el presupuesto del hogar para alimentación.


¿CÓMO ABORDAR ESTA PROBLEMÁTICA?

Si bien un descenso del precio de los suministros de energía junto a un aumento de los ingresos de los hogares disminuiría las situaciones de vulnerabilidad energética en los hogares españoles, en la actual coyuntura no parece probable que vaya a producirse, o al menos no a la velocidad que requiere la gravedad de la problemática abordada.

Sin embargo, en un plazo temporal más reducido, y de forma más realista, las situaciones de pobreza energética pueden ser abordadas desde  el punto de vista de la mejora de la eficiencia energética de las viviendas, con macro y microintervenciones.

En el plano de las macrointervenciones, la rehabilitación de edificios se muestra como una de las grandes soluciones a la pobreza energética. Resulta un proyecto a medio plazo y que requiere de una inversión económica notable, que necesitaría del impulso institucional ya que no está al alcance de quienes tienen dificultades para pagar las facturas de los suministros. En estos momentos existen diferentes planes en esta dirección pero aún con una incidencia limitada.

En el plano de las microintervenciones, y en un muy corto plazo, la implementación de una serie de sencillas y económicas medidas de mejora de la eficiencia energética en las viviendas puede paliar la situación de emergencia de determinados sectores vulnerables, reduciendo considerablemente su gasto energético de tal manera que puedan hacer frente a sus facturas.


¿QUÉ PROPONEMOS DESDE SOCAIRE?

El proyecto Educacción Energética: hogares que merecen ser habitados” es la propuesta que lanzamos desde SOCAIRE para actuar contra la pobreza energética a partir de microintervenciones, mejorando de este modo la eficiencia energética de los hogares. Estas medidas de intervención directa combinadas con la optimización de los contratos de suministro energético y con una pequeña formación en hábitos de consumo consciente y eficiente de la energía pueden conseguir reducciones de las facturas de más del 30%.

De esta manera se logra que los hogares vulnerables puedan hacer frente a sus consumos de energía, o si estos están siendo afrontados por las administraciones públicas, dichos desembolsos se reduzcan notablemente, con el consiguiente beneficio para el erario público.

esquema belen


OBJETIVOS DEL PROGRAMA

IMPULSAR LA CONSCIENCIA ENERGÉTICA:  ¿Dónde y cómo se consume la energía en los hogares?

IMPLANTAR MEDIDAS DE EFICIENCIA ENERGÉTICA Y DE MEJORA DEL CONFORT DE LAS VIVIENDAS.

FORMAR EN HÁBITOS DE CONSUMO RESPONSABLE: Medidas de ahorro en los consumos de luz, agua y gas.

EMPODERAMIENTO DE LAS FAMILIAS:  Desde el conocimiento de los servicios a los que pueden tener acceso (tipos de tarifas energéticas, acceso al bono social, etc.) y sus derechos como consumidores y consumidoras.

SENSIBILIZACIÓN SOCIAL: Elaboración de campañas para hacer visible la pobreza energética y que no quede reducida al ámbito privado y del hogar.

Los objetivos del programa se abordan realizando visitas a los hogares vulnerables (acción directa) y desde la realización de talleres y formaciones colectivas.


ACCIÓN DIRECTA EN LOS HOGARES VULNERABLES Y REALIZACIÓN DE TALLERES

Hemos valorado en 5 horas el tiempo requerido para una actuación estándar sobre un hogar vulnerable, dividida en 6 fases.


Fase 1: Selección de los hogares en situación de riesgo de pobreza energética

Con la colaboración de asociaciones locales, ONGDs y centros municipales de servicios sociales, que tienen contacto con personas en situación de vulnerabilidad energética. Igualmente, se instalará un Punto de información al Consumidor Vulnerable (PICV), en colaboración con la Asociación de Ciencias Ambientales (ACA). Dicho punto tendrá una ubicación física, además de la posibilidad de atención telefónica. El objetivo es facilitar el acceso fácil y personalizado a la ciudadanía en situación de vulnerabilidad energética a nuestro programa.


Fase 2: Diagnóstico y monitorización energética de cada vivienda

Una vez realizado el contacto con los usuarios se acudirá personalmente a los hogares vulnerables. Una vez allí, mediante la instalación de un monitor de consumo eléctrico en el cuadro general de la vivienda se conocerán los consumos de los diferentes equipos presentes en la vivienda, que a su vez serán inventariados. A su vez, se realizará una pequeña encuesta sobre los hábitos de consumo de los miembros del hogar, así como un pequeño análisis del estado de la vivienda respecto al estado de seguridad del cuadro eléctrico, envolventes, cierres, luminaria, etc. Por último, se recopilaran las facturas de los suministros energéticos.

La duración de esta visita está estimada en 90 minutos.


Fase 3: Análisis de los contratos y de la información recogida en el hogar

El análisis de la información recogida en el hogar permitirá realizar un informe en el que:

Se propondrán diferentes medidas de ahorro. Por un lado, ligadas a la sustitución de algunos elementos por otros más eficientes –lámparas incandescentes por lámparas LED al menos en las estancias más utilizadas, instalación de regletas con interruptor, para eliminar los consumos fantasmas, y de reductores de caudal en grifos, instalación de paneles reflectantes tras los radiadores, etc.– con el objetivo de optimizar los consumos energéticos mediante una inversión limitada. Igualmente resulta imprescindible observar la seguridad del hogar ligada a la instalación valorando, al menos, la posibilidad de cambio del diferencial, si fuese necesario

Se analizará el tipo de tarifa y se propondrán cambios en la misma, si fuesen necesarios, adecuando así la potencia contratada y el tipo de tarifa de acceso, considerando la contratación de una tarifa de discriminación horaria y la posibilidad de acceso al bono social.

Se aconsejará un cambio en los hábitos de consumo de quienes viven en el hogar por otros más eficientes y que fomenten el ahorro.

La realización del informe está estimada en 60 minutos.


Fase 4: Realización de talleres de formación

Las familias que hayan recibido una visita en su hogar serán invitadas a participar colectivamente en un taller formativo que consistirá en dos partes:

Hábitos y medidas de ahorro generales (más allá de las recomendaciones de los informes individualizados).

Facturación energética: aprender a leer una factura. Diferenciar los términos de potencia y energía e identificar otros posibles conceptos. Bono social. Discriminación horaria. PVPC. TUR.

El objetivo de los talleres es impulsar el empoderamiento individual y colectivo, principalmente en el ámbito del ahorro y la eficiencia energética.

La duración de estos talleres está estimada en 120 minutos.


Fase 5: Entrega del informe e implantación de medidas de ahorro básicas

Se visitarán nuevamente los hogares, previamente auditados, para hacer la entrega del informe elaborado. El informe se leerá conjuntamente con las usuarias/os explicándole todos los pormenores del mismo.

A su vez, desde SOCAIRE realizaremos las actuaciones previamente recomendadas (sustitución de luminarias, instalación de temporizadores, burletes, faldones, etc.). Todos los materiales serán aportados desde la asociación SOCAIRE. Así mismo, se optimizarán los contratos de los suministros, si fuera necesario, junto a la usuaria/o, incluyendo la posibilidad de contratación del bono social.

materiales

La duración de esta visita está estimada en 120 minutos.


Fase 6: Acompañamiento y resultados

Desde SOCAIRE continuaremos en contacto con el hogar en el que se haya realizado la microintervención para dar continuidad al proceso y asentar los nuevos hábitos recomendados, comprobar la efectividad de las medidas adoptadas y mejorarlas, si así se considerase. De esta manera se podrán obtener datos relevantes para la mejora de los procesos y el análisis de las situaciones de pobreza energética existentes.

Este acompañamiento permitirá obtener información para la realización de estudios e informes posteriores analizando los modelos de consumo vinculados a situaciones de pobreza energética, los perfiles de quienes sufren estas situaciones de vulnerabilidad energética. Por último, se pretende realizar un mapeo de los hogares vulnerables.

Igualmente se realizarán campañas de sensibilización en esta temática.


RESULTADOS

Desde SOCAIRE queremos contribuir a conseguir reducciones de las facturas de más del 30% en los hogares vulnerables incrementando el confort de los mismos. Ahorro que será permanente en el tiempo. Así lo atestiguan los resultados de programas similares: tanto la Fundación Ecología y Desarrollo (ECODES) en Zaragoza como la Cooperativa Aeioluz en Valencia han comprobado que los ahorros medios totales oscilan entre el 30 y el 35% en las facturas de los suministros energéticos por hogar.

Con este objetivo, queremos hacer una ambiciosa apuesta por revertir esta situación de pobreza energética que afecta a una notable parte de la población. En función de la inversión obtenida, las intervenciones podrán alcanzar un mayor número de hogares y mejorar notablemente sus condiciones de confort.

Por ejemplo:

Con 200 euros ayudamos a una familia a mejorar el consumo en sus facturas en torno al 30%, asesorando sobre hábitos de consumo eficiente personalizados para su hogar.

Con 250 euros ayudamos a una familia a mejorar el consumo en sus facturas en torno a un 30%, asesorando sobre hábitos de consumo eficiente personalizados para su hogar e instalando bombillas LED en los espacios más habitados de la vivienda, paneles reflectores tras los radiadores, reductores de caudal en grifos y regletas con interruptor evitando consumos stand-by.

Con 700 euros ayudamos a una familia a mejorar el consumo en sus facturas un 30%, asesorando sobre hábitos de consumo eficiente personalizados para su hogar e instalando burletes y aislantes térmicos en ventanas y persianas, cronotermostato para calefacción, grifos monomando, reductores de caudal en grifos, cisternas de doble descarga, bombillas LED y regletas con interruptor evitando consumos stand-by.


COLABORADORES

El programa Educacción Energética: hogares que merecen ser habitados” de la asociación SOCAIRE requiere de la participación de diferentes actores de la sociedad para poder llevarse a término.

La colaboración de las entidades del tercer sector, así como los servicios sociales de las administraciones locales son imprescindibles a la hora de seleccionar a las familias beneficiarias del programa, porque son ellas quienes mejor conocen cada una de las situaciones.

Asimismo, la implantación del Punto de Información al Consumidor Energético (PICE), que gestionaremos desde SOCAIRE en colaboración con ACA (Asociación de Ciencias Ambientales), también será una referencia con este fin.

Empresas y administraciones públicas tienen un papel fundamental a la hora de llevar a la práctica este programa y se convierten en aliados y colaboradores indispensables, ya que gracias a su implicación (financiación económica y donación de materiales) será posible ejecutar todos y cada uno de los pasos.

Desde SOCAIRE también se colaborará económicamente la implantación del programa, destinando el 5% de los ingresos del resto de actividades que desarrolla nuestra asociación.